Hatshepsut no heredó un papel preparado para ella. Lo construyó. Se presentó como faraón, gobernó durante cerca de dos décadas y dejó monumentos capaces de desafiar al tiempo. Pero después de su muerte, alguien trató de arrancar su nombre de la historia.

Las claves de esta historia

Una mujer como faraónNo gobernó únicamente como reina o regente: asumió los títulos y símbolos completos de la realeza egipcia.
Legitimidad construidaUtilizó genealogía divina, arquitectura y ritual para justificar un poder que la tradición reservaba a un hombre.
Un reinado prósperoImpulsó expediciones comerciales y un programa monumental que dejó una huella duradera.
La memoria atacadaAños después de su muerte, muchas de sus imágenes y cartuchos fueron dañados o reemplazados.

La regente que no devolvió el poder

Cuando murió Tutmosis II, el heredero, Tutmosis III, era todavía un niño. Hatshepsut asumió la regencia, una posición aceptable para una gran esposa real.

Pero no se limitó a custodiar el trono. Con el paso del tiempo adoptó los nombres reales, la corona y la autoridad plena de un faraón.

El poder tenía un rostro masculino

Las representaciones de Hatshepsut cambiaron. En algunas aparece como mujer; en otras, con cuerpo masculino, tocado real y barba ceremonial.

No era una renuncia a su identidad. Era una forma de hablar el lenguaje visual del poder egipcio, construido durante siglos alrededor de una figura masculina.

El reinado que dejó piedra

Su gobierno estuvo marcado por la estabilidad, el comercio y la construcción. La expedición al país de Punt fue celebrada en los relieves de su templo funerario.

En Deir el-Bahari levantó uno de los complejos más reconocibles del antiguo Egipto, una declaración arquitectónica de legitimidad y memoria.

El intento de borrado

Décadas después de su muerte, muchas de sus imágenes fueron destruidas, ocultadas o sustituidas por las de Tutmosis I, II o III.

No todo fue eliminado y el proceso no parece haber comenzado inmediatamente. Por eso, más que una desaparición total, fue una campaña selectiva contra su lugar en la sucesión real.

La faraona que regresó

La arqueología moderna reconstruyó su nombre a partir de fragmentos, inscripciones y estatuas dispersas.

La mujer que había sido apartada de la memoria dinástica terminó convirtiéndose en una de las figuras más reconocibles de Egipto.

Intentaron borrar su nombre de la piedra. No pudieron impedir que la historia volviera a pronunciarlo.

Cronología esencial

  1. c. 1507 a. C.Nace Hatshepsut, hija de Tutmosis I.
  2. c. 1492 a. C.Se convierte en gran esposa real de Tutmosis II.
  3. c. 1479 a. C.Asume la regencia de Tutmosis III.
  4. c. 1473 a. C.Adopta plenamente el título y los atributos de faraón.
  5. c. 1470 a. C.Promueve la expedición comercial al país de Punt.
  6. c. 1458 a. C.Muere tras un reinado de casi dos décadas.
  7. Décadas posterioresComienza el ataque selectivo contra parte de sus imágenes y nombres.

Preguntas frecuentes

¿Hatshepsut fue reina o faraón?

Comenzó como reina y regente, pero después adoptó los títulos, nombres y funciones completas de un faraón.

¿Por qué Hatshepsut aparece con barba?

La barba ceremonial era un símbolo de la realeza faraónica. Su uso expresaba autoridad política y religiosa, no una afirmación de identidad masculina.

¿Quién intentó borrar a Hatshepsut?

La eliminación de sus imágenes ocurrió durante el reinado de Tutmosis III, aunque las causas exactas y la autoría concreta siguen siendo discutidas.

¿Qué construyó Hatshepsut?

Su obra más célebre es el templo funerario de Deir el-Bahari. También realizó importantes intervenciones en Karnak.

Fuentes y bibliografía

  • Catharine H. Roehrig, Renée Dreyfus y Cathleen A. Keller, Hatshepsut: From Queen to Pharaoh.
  • Kara Cooney, The Woman Who Would Be King.
  • Joyce Tyldesley, Hatchepsut: The Female Pharaoh.
  • The Metropolitan Museum of Art, Hatshepsut: From Queen to Pharaoh.