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Historia de la aeronáutica : Planeadores , aeroplanos , hidroplanos , triplanos , autogiro .


 

 

El autogiro La Cierva . Este invento debido a un ingeniero español y que había producido gran sensación en los medios científicos de la época , resolviendo alguno de los mas arduos problemas en la aviación , tales como una estabilidad mas perfecta y el descenso vertical a velocidad moderada .

La mayoría de los aparatos en uso hacia 1930 eran biplanos, es decir, aeroplanos con dos alas superpuestas. Entre las alas del típico biplano había una especie de barquilla que estaba cuidadosamente alisada en su exterior y apuntada por delante y por detrás, para hacer que sean lo menores posible la resistencia y la fuerza de arrastre necesarias para llevarlo por el aire. El aviador y los pasajeros iban en esta barquilla, que también contenía el motor. La hélice podía estar situada delante o detrás de las alas. Los aeroplanos que tenían la hélice delante se llamaban "tractores" y los que la tenían detrás se conocían con el nombre de "propulsores".

La longitud total del aeroplano era generalmente un poco más de la mitad de la envergadura. En el caso de los tractores, la barquilla se extendía hacia atrás el extremo posterior; pero esto no era posible en un tipo propulsor con una hélice, porque la barquilla o fuselaje, como también se llama, estorbaría el funcionamiento de aquélla. Esta dificultad fue salvada por el dispositivo de Gallaudet, el cual llevaba la parte del fuselaje detrás de la hélice sobre un ancho tubo que pasaba a través del cubo de la misma. En tales máquinas, que fueron familiarmente conocidas por cometas celulares, o japonesas, la cola estaba sostenida por una armadura de tres o cuatro puntales que rodeaban la hélice. La cola del aparato estaba comúnmente formada por cuatro planos, dos horizontales y dos verticales. Había una cola fija horizontal que ayudaba a mantener la estabilidad, impidiendo al aparato elevarse, o descender con demasiada rapidez, y una aleta vertical dispuesta sobre el fuselaje y que ayudaba a equilibrar el aparato. Además dé estos aparatos de estabilización, habían los verdaderos órganos de dirección: el timón y el elevador o timón de profundidad. El elevador estaba formado generalmente por dos partes, una a cada lado del centro, para no tropezar con el timón, pero rígidamente unidas, de modo que podían siempre obrar juntamente.

El equilibrio del aparato se obtenía en la mayoría de los casos por medio de aletas (alerones), o pequeñas alas auxiliares, unidas a la parte posterior de las alas principales, cerca de los extremos. A veces ambas alas tenían aletas; pero más comúnmente éstas estaban dispuestas sólo en el ala superior. Las aletas se empleaban del mismo modo que el alabeamiento usado por los hermanos Wright:, se tiraba hacia abajo de la del lado que es necesario elevar, mientras que la del lado contrario permanecía levantada. Algunos aparatos pequeños se construían todavía hacia 1930 con alabeamiento; pero no se había generalizado el sistema, porque hacía necesario el debilitar las alas. Como se ve bien, el piloto tenía que atender a tres regulaciones: timón, elevador y aletas. El timón se manejaba prácticamente, en todos los modelos, por una barra giratoria movida por los pies, semejante a la guía de una bicicleta. Las otras dos regulaciones se accionaban por medio de combinaciones de ruedas y palancas; una palanca se movía hacia adelante cuando se quería que descendiera el aeroplano, y el movimiento inverso hacía que se remonte el aparato.

Como el aparato necesitaba correr algún trecho por el suelo hasta alcanzar gran velocidad tenía que estar provisto de ruedas, y como era importante el poder aterrizar sobre una superficie desigual, era esencial que el aparato tuviese un dispositivo de aterrizaje cuidadosamente planeado (tren de aterrizaje) con medios propios para amortiguar el choque. Los más de estos artificios o dispositivos se componían de dos ruedas en el frente del fuselaje y bastante debajo de él, para que la hélice no tropezase en el suelo, así como un corto patín en la parte de detrás para proteger la cola del contacto del suelo. Los amortiguadores del choque eran de acero algunas veces , pero más frecuentemente se reducían simplemente a gruesas bandas de goma.

Los primitivos aeroplanos eran casi enteramente de madera y alambres de acero; pero posteriormente se había manifestado la tendencia a emplear el acero y el duraluminium en tubos, siempre que fuera posible, debido a la calidad más uniforme, menos exposición al deterioro y en muchos aspectos mayor facilidad de trabajar que la madera.

Un aeroplano en vuelo era semejante a una cometa; la cuerda de la cometa es reemplazada por el motor y la hélice del aeroplano. Para que una superficie pueda ser sustentada en el aire es necesario que avance a través de él, y, por consiguiente, debe de aplicársele alguna fuerza que pueda vencer la resistencia que oponen contra él las partes expuestas. En el caso de la cometa, ésta se mantiene solamente estacionaria, y la presión del aire la da el viento que se mueve. El aeroplano, cuando volaba en el aire en calma, antes que abandone el suelo debía , sin embargo, avanzar a una determinada velocidad, que dependía principalmente del tamaño de las alas, del peso del aparato y del ángulo que aquéllas presenten al viento .

Los motores sorprendentemente ligeros y sin embargo, poderosos que ha desarrollado la aviación en los inicios de la aeronáutica .

El aire es un elemento muy agitado, el aviador debía mantener constante vigilancia para evitar la pérdida de la dirección de su aparato a consecuencia de las ráfagas y remolinos. Sin embargo, hacia los comienzos del Siglo XX se comenzaron a construir aeroplanos cada vez mas estables y que requerían menos atención de parte del piloto. Además se diseñaron varios artificios automáticos, muchos de ellos fundados en el giroscopio, los cuales actuaban instantáneamente sobre el mando, corrigiendo inmediatamente cualquier inclinación que no fuese la horizontal.

Hacia la década de 1920/30 todos los aeroplanos se movían por motores de gasolina que trabajaban según el ciclo de Otto de cuatro tiempos , a pesar de que algunos años atrás, el tipo giratorio de motor parecía la más prometedora realización de mecanismo; pero fue abandonado en la mayor parte de los aparatos pesados, por gastar demasiado combustible, y su aplicación se había confinado a ligeros aeroplanos exploradores y aparatos usados en exposiciones. En el motor giratorio, que sólo se ha empleado en usos aeronáuticos , los cilindros, siete o nueve, estaban situados alrededor del cigüeñal, como los radios de una rueda, y el cigüeñal, en vez de girar como ocurre normalmente, estaba fijo, mientras que los cilindros y la armazón que los sostiene giran alrededor de él. El tipo más empleado en aquellos tiempos era el vertical ordinario o en V, con seis, ocho o doce cilindros, e idéntico, salvo en detalles de construcción y disposición, a los motores de los automóviles de la época. Estos motores eran maravillosamente ligeros. Antes de la invención de los automóviles y aeroplanos. 5.000 kilogramos era un peso muy ligero para una máquina de 100 caballos de fuerza, pero luego la misma máquina pasó después a pesar sólo 150 kilogramos en promedio.

 

La imagen de arriba muestra el hidroplano en la posición de lanzamiento sobre la plataforma . En la imagen inferior se ve el aparato en el momento de abandonar la plataforma lanzado por una poderosa catapulta movida por aire comprimido .
Tipos de aeroplanos que se veían en los campos de aviación en la década del '30 .  

Situándonos temporalmente en los inicios del siglo XX , el aeroplano que se veía con más frecuencia hacia la década de los años 1930 en los campos de aviación era el biplano tractor militar de dos asientos o la modificación comercial del mismo. También se construyeron aparatos semejantes de menores dimensiones para transporte de una sola persona. Se usaban para exploración y combate y alcanzaban velocidades en algunos casos hasta de ciento sesenta kilómetros por hora. El otro extremo era el aeroplano multimotor. Este tipo tenía de dos a nueve motores y una o mas hélices, movidas por uno, dos o tres motores cada una. Los mayores aparatos mostraban una gran variedad de construcción y disposiciones de las alas. Tenían la ventaja de mayor duración y capacidad de transporte para una tripulación dada, y en algunos casos, debido a la posibilidad de seguir volando después de haberse averiado uno o más motores, era más seguros que los de un motor, más pequeños Los motores podían montarse fuera de las alas en barquillas, con las hélices montadas directamente en los motores, o estos últimos también se montaban en el fuselaje y las hélices en las alas.

De particular interés para los norteamericanos eran los hidroplanos y los barcos volantes inventados por Mr. Glenn H. Curtiss, por la doble propiedad que tenían debido su utilidad en la defensa de la larga línea de costas de Estados Unidos y su aplicación a los deportes. Estos aparatos se elevaban o descendían en el agua en vez de en la tierra, y podían maniobrarse con seguridad en un mar que haría difícil la navegación a un pequeño yate. Ya en esos años constituyeron un vehículo ideal de deportes, pues combinaban las emociones de la canoa automóvil con las del aeroplano, y virtualmente eran seguros por ser el mar sitio fácil de descenso en caso de averías del motor u otros accidentes. Podían ser transportados por barcos y posados en el mar por medio de grúas. En esos años se habían inventado también unas especies de catapultas que lanzaban directamente al hidroavión al aire desde la cubierta del barco, si alguna circunstancia impedía posarlo en el agua. La introducción del transporte de aeroplanos, un navío rápido de grandes dimensiones, con cubierta libre de obstáculos para que los aeroplanos puedan usarlo para elevarse y posarse, originó un tercer tipo de aeroplano: el anfibio, que podía lanzarse desde la tierra y desde el agua. Al tipo ordinario terrestre se le proveyó también con flotadores eventuales de tela de globo, llenos de aire, para ser utilizados desde los barcos. Cuando estos flotadores estaban deshinchados, se plegaban dentro o al costado del fuselaje.

En la década de 1920 un aeroplano alcanzaba velocidades de 320 kilómetros por hora, varias veces más veloz que el vuelo de las más rápidas aves de que se tenía noticia , constituyendo un hecho muy destacable para la época. Había remontado alturas superiores a 11.200 metros sobre la superficie de la tierra, y podía subir a considerables alturas, a razón de 600 metros por minuto. Había conquistado la altura de las más formidables montañas cruzando el Atlántico y hecho otros vuelos notables, entre los que eran de mencionar el de Inglaterra a Australia y de Roma a Tokio. Se había permanecido en el aire más de veintiséis horas. En el curso de la Primera Guerra Mundial , las incursiones sobre territorio enemigo para lanzar bombas fueron de casi diaria realización.

 

Foto del rápido "High-Ball" haciendo el trayecto entre Miami-Bimini .

 

 

La conquista del aire se volvió una realidad : algunas de las travesías aéreas a destacar en la década de 1920 - 1930 , y que constituyeron verdaderos hitos en la historia de la aeronáutica fueron :

En diciembre de 1925, un aeroplano de pasajeros llegó a alcanzar la velocidad máxima de 482,70 kilómetros por hora , en poco más de dos horas, en un vuelo hecho entre Miami (Florida) y La Habana (Cuba). En febrero de 1926, el comandante español Ramón Franco realizó en el hidroplano " Plus Ultra " la travesía del Atlántico, siguiendo la siguiente línea: Salida de Palos de Noguer (España) - Canarias - Pernambuco - Noroña - Río de Janeiro - Montevideo - Buenos Aires escribiendo una de las mas brillantes páginas de la navegación aérea.


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