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Historia de la prensa escrita . El periódico en sus diferentes etapas de desarrollo en los inicios del Siglo XX .
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Las agencias
de noticias hacia 1920
La
Associated Press obtenía en 1920 más de la mitad de las noticias
que publicaban los periódicos norteamericanos y sus despachos aparecían
en diarios que suman un conjunto de más de veinte millones de ejemplares
diarios. Si se acepta la admitida fórmula de tres lectores para
cada ejemplar, es evidente que los telegramas de la Associated Press
eran leídos por más de sesenta millones de personas, es decir, por
más de la mitad de la población de los Estados Unidos.
El
mundo, en general, se hallaba dividido, para el propósito de adquirir
noticias, entre cuatro grandes Agencias. Cada una de éstas tenía
un representante en las Oficinas de las otras. Así , la oficina
que la Associated Press tenían en Londres estaba en relación
inmediata con la oficina de la Agencia Reuter (que obtenía y distribuía
las noticias de Gran Bretaña y de los países del extremo Oriente).
Los telegramas dirigidos a la Compañía Reuter iban escritos
a la vez en muchas hojas por las Compañías telegráficas y de cables,
de suerte que se podía enviar simultáneamente copias a la oficina
de la Associated Press , a los representantes de la Agencia Wolff,
que servía a las comarcas germánicas, a los de la Agencia Havas,
que representaban a las naciones latinas y a la Compañía Reuter.
Un arreglo semejante existía en París, Berlín y Nueva York, de modo
que en cada una de estas ciudades todo el panorama de las ocurrencias
del día pasaba bajo los ojos de representantes de cada una de las
cuatro Agencias.
Pero
la realidad de la labor era mucho más complicada de lo que este bosquejo
parece indicar. Operando como tributarias de las grandes Agencias,
existían hacia 1925 otras muchas Agencias menores, prácticamente una
por lo menos para cada una de las naciones de importancia. Así, en
Italia, la Agencia Stefani, cuya oficina central se hallaba en Roma,
obtenía y distribuía las noticias de Italia. |
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Era
la Agencia oficial de aquel país, y a ella daban las autoridades
exclusivamente toda la información del Gobierno. Esta Agencia era
dirigida por italianos, pero una gran minoría de sus acciones era
propiedad de la Agencia Havas, de París, de modo que la Agencia
italiana operaba en íntima relación con la referida Agencia Havas
Por consiguiente, si estallaba un fuego en Milán, "Il Secolo
" que era el periódico principal en dicha ciudad, instantáneamente
telegrafiaba un relato del mismo a la Agencia Stefani, de Roma,
y desde allí la noticia era telegrafiada a todos los demás periódicos
italianos, repartiéndose también copias del despacho de "II
Secolo" a los representantes que en la oficina central de la
Agencia Stefani tenían las Agencias de Reuter, Wolf, Havas y la
Associated Press Americana. De igual manera, si un fuego estallase
en Chicago, la Associated Press recibirá la información correspondiente
y la transmitía a los periódicos norteamericanos, entregando además
copias a los representantes de las Agencias extranjeras agregadas
a la oficina de la Associated Press en Nueva York .Pero
esta última no se contentaba aún con depender exclusivamente de
las agencias oficiales indicadas. Sostenía oficinas propias en todas
las capitales importantes y recibía y distribuía en aquellos años
noticias de los acontecimientos más salientes mediante su propio
personal, que era norteamericano y conocía perfectamente los métodos
de los periódicos norteamericanos... Así, mediante sus alianzas
con las grandes agencias extranjeras que abarcaban todos los puntos
habitados del planeta, con comisionados especiales que informaban
acerca de los acontecimientos de gran importancia y actualidad,
con corresponsales y relaciones en todos los principales periódicos
del mundo y disfrutando del reconocimiento oficial en varias naciones,
la Associated Press americana era capaz de abarcar todo el Globo
en cuanto al conocimiento de todo suceso de importancia, pudiendo
presentarlo al lector de sus periódicos con una prontitud casi increíble.
Con
corresponsales especialmente amaestrados en Washington y en las
capitales de los Estados, con el servicio de noticias de la ciudad
donde el periódico se publicaba , atendido, por lo común, por una
agencia local, como, por ejemplo, "The New York City News Association*
(Agencia de noticias de la ciudad de Nueva York), organización fundada
sobre las mismas bases que la Associated Press , el personal del
departamento de información de un gran diario emprendía su trabajo
todas las noches sabiendo ya que por telégrafo, por teléfono, por
cable y por telegrafía sin hilos se estaban transmitiendo relatos
de cuanto había ocurrido en el mundo, que el vasto servicio informativo
estaba funcionando y que le esperaba la tarea nocturna de recoger,
ordenar y preparar toda información en forma tal que pudiera pasar
al departamento mecánico para su composición e impresión. |
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El
salón donde se hallaba instalado el departamento de noticias y a
donde afluía todo el material informativo comprendía la sección
local, donde se recibían todas las noticias referentes a la localidad,
y la sección telegráfica, a la que correspondía toda información
exterior, sea recibida por telégrafo (cuyos receptores se hallaban
por lo común instalados en un local inmediato) o por teléfono, o
radiotelegrafía, o por medio de las hojas mecanográficas enviadas
por el servicio de la Associated Press.
Cada
una de estas dos secciones tenía a su frente un jefe que disponía
de diez o doce redactores encargados de leer cuidadosamente todo
despacho o relato que pasaba por su mano, de extraer la sustancia
de su contenido y ponerle el título o encabezamiento bajo el cual
habría de aparecer. Era este un trabajo que requería destreza, habilidad,
atención concentrada e inteligencia, pues una cosa es escribir un
relato y otra muy distinta condensar en muy pocas palabras y con
verdad y exactitud sus rasgos más salientes. |

Foto de la sala tipográfica
del diario "The New York World " , donde se puede observar
la gran catidad de linotipias dispuestas para la composición
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Copias
de estos
extractos se remitían al director del periódico y a sus, auxiliares
inmediatos, a quienes correspondía la tarea de apreciar la importancia
de cada noticia y determinar su valor relativo, con objeto de colocarla
en tal o cual página del periódico y de fijar su positivo interés,
determinando el espacio que puede dedicársele y qué disposición
tipográfica merece. Podía ocurrir que una mera palabra podía ser
causa o motivo de telegrafiar a un corresponsal lejano para obtener
ampliación de una noticia cuya importancia real hubiera pasado inadvertida,
siendo entonces necesario hacer arreglos inmediatos con las compañías
telegráficas o de cable, con objeto de que un despacho de muchos
cien tos de palabras pueda ir llegando en secciones y utilizando
diferentes líneas para que llegue a tiempo de ser publicado aquella
misma madrugada. En adición a todos estos relatos de sucesos, figura
el gran trabajo de obtener y condensar los datos que aparecen en
las páginas del periódico destinadas a asuntos financieros y comerciales
las cotizaciones de toda clase de valores en Bolsa y las oscilaciones
de los cambios en los principales mercados y centros bursátiles
del mundo habían de ser impresas en forma perfectamente clara y
con el mayor cuidado, así como los precios corrientes de productos
mercantiles, noticias de quiebras e informes acerca del tiempo,
etcétera. Todo debía ser cuidadosamente clasificado, ordenado y
dispuesto para ser impreso y ajustado en el lugar correspondiente,
y durante toda la noche, ordinariamente hasta pasadas las tres o
las cuatro de la madrugada, continuaba la tarea de añadir o mejorar
el contenido de un gran diario. Por regla general, cada uno de éstos
publicaba tres ediciones: la primera, destinada a los subscriptores
de localidades lejanas; la segunda, para ser distribuida en lugares
más próximos o en los suburbios de la capital donde el periódico
se editaba , y la tercera, para su distribución general en la misma
capital. |
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Cada
una de estas ediciones alcanzaba más noticias que la anterior y
los constantes esfuerzos del departamento de información para retrasar
cada edición hasta el último momento, de suerte que alcance el mayor
número posible de noticias, creaba un problema que estaba continuamente
poniendo a prueba la eficacia de los departamentos mecánicos. Hacia
media noche, el director determinaba el tamaño del periódico, es
decir, el número de páginas que habría de contener.
Para
ello tenía en cuenta el número, naturaleza y extensión de los anuncios
, cuya publicación estaba acordada, y la cantidad e importancia
de las noticias recibidas que, como queda dicho anteriormente, era
relativamente constante. |
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Foto - "The Chicago
Tribune " : Ajustando la teja al cilindro de la rotativa . |
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Una
vez que el director había tomado su determinación se pasaban las
órdenes oportunas a las distintas secciones interesadas y la responsabilidad,
que hasta entonces había estado descansando en la redacción, pasaba
al departamento mecánico, hasta que, conforme la noche avanzaba
y la mañana llegaba , las gigantes prensas comenzaban a tirar miles
de ejemplares por hora y la tarea de colocar el periódico al lado
del desayuno del lector quedaba a cargo del numeroso y modesto ejército
de repartidores y vendedores.
El
departamento mecánico comprendía cuatro secciones fundamentales,
a saber: los compositores o tipógrafos, estereotipistas, impresores
y distribuidores. Un original, que ha pasado ya por las manos
de un redactor y del jefe correspondiente, es remitido automáticamente
a la sección de originales del departamento de composición, de donde
es tomado por el operador de una linotipia que compone dicho original
y devuelve éste y la composición correspondiente a un centro colector
para la confección del periódico. |
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