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The Old Times - Los Viejos Tiempos

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Historia de la máquina de escribir

Tan acostumbrados estamos al cúmulo de aparatos ingeniosos de esta prolífica edad de invenciones, que es dudoso que podamos apreciar, como corresponde, las ventajas que introdujo para la humanidad la invención de la . Sólo deteniéndose un momento a comparar la manera fácil, rápida y legible de la escritura obtenida con la máquina con los laboriosos esfuerzos del antiguo escribiente podremos darnos cuenta del maravilloso progreso que se ha hecho en los métodos de registrar el pensamiento y facilitar el intercambio de ideas.

Cuando se construyó la primera máquina de escribir, nadie pudo imaginarse cómo habría de revolucionar tan completamente el mundo de los negocios. Nadie podía soñar ni sus mismos inventores, que extendería las operaciones de los negocios de la misma manera que la locomotora a las correspondientes a los transportes, creando una nueva profesión para los jóvenes y muchachas del mundo entero en aquellos años.

En un período de menos de cincuenta años el mundo de los negocios había avanzado con la más que durante muchos siglos sin ella. El hombre de negocios no estaba mas obligado a fijar sus ideas a mano o a descifrar los rasgos ilegibles que, invariablemente, resultan de los que tienen que trabajar con prisa en la actividad de los negocios, ni pierde ideas excelentes, que pasan por su pensamiento antes de que tenga tiempo de escribirlas. La mecanografía había suministrado el medio de llevar la correspondencia fácil, legible y rápidamente.

Economizando tiempo al que piensa y escribe, hacia el primer tercio del Siglo XX no había aparecido invención, después del arte de imprimir, que haya hecho tanto para extender los conocimientos generales como la máquina de escribir.

La máquina de escribir en su orígen : Modelo que fue premiado con medalla de oro por los Institutos Americanos en 1856 .

Muchas de nuestras grandes invenciones han sido el resultado de descubrimientos casuales, especie de subproductos del pensamiento, forzado a buscar otros resultados en más o menos relación con lo que se encuentra. Así, los esfuerzos realizados por los inventores para combinar un aparato que marcase en relieve la escritura utilizada por los ciegos y los que también se llevaban a efecto para imprimir los telegramas , dieron lugar a la idea de la máquina de escribir. Tales importantes invenciones aparecieron lentamente, sucediéndose en gran número de modificaciones que requerían la labor inteligente de muchas personas, cuyos esfuerzos combinados dieron por resultado una trabajando de manera conveniente.

Evolución de la Remington , (de izquierda a derecha ) :

Modelo original Remington núm. 1, presentado en la Exposición del Centenario en 1876; atrajo mucho la atención, pero no alcanzó el favor del público. Escribía en mayúsculas solamente.

Remington, Modelo núm. 2, premiada con medalla de oro en la Exposición de París de 1878. Esta máquina escribía con minúsculas y mayúsculas, sin aumentar el número de teclas ni palancas.

Remington, Modelo núm. 10 con todos los últimos refinamientos posteriores , incluso la escritura visible. Esta máquina se construía con 1.700 letras diferentes y escribía en 184 idiomas diferentes.

Esta ha venido evolucionando durante más de un siglo y medio; pero para recordar la historia real de su progreso basta decir que a mitad del siglo XIX apareció la primera máquina práctica, siendo después lo más interesante conocer el estado de perfección que ha alcanzado en nuestros días. Es verdad que se consiguieron algunos éxitos en fechas anteriores, pero éstos sirvieron principalmente para que los inventores que siguieron recogiesen lo práctico de aquellos, descartando lo que no daba resultado.

La fonografía, esto es, la representación de las palabras tal como se pronuncian (de las palabras griegas “sonido” y “escritura” fue una de las grandes invenciones del siglo XIX ; habiéndose introducido ya, en 1837, un sistema fonético de escritura rápida por Isaac Pitman. Como acontece con la mayoría de las invenciones, en ésta no se apreció su verdadera importancia al principio. Después fue universalmente admitido, conociéndose hoy con el nombre de taquigrafía, que es una forma abreviada de escribir a mano, existente siglos antes de que se inventara la de los sonidos. Con el auxilio de la taquigrafía, el hombre de negocios y el escritor podían expresar gráficamente sus pensamientos a cualquier otra persona sin necesidad de la laboriosa escritura corriente; pero aun la taquigrafía no era sino la mitad del camino que podía recorrerse. El taquígrafo puede escribir las cartas tan rápidamente como se dictan, economizando así mucho tiempo, pero no puede transcribir lo que ha tomado al oído más aprisa de lo que su pluma pueda correr. Se necesitaba algo más; algo que hiciese disminuir el tiempo un tercio, una mitad o un cuarto, según la práctica del escribiente. Y el mecanógrafo vino a perfeccionar el plan que tan eficazmente economizó el tiempo al que dictaba y al que escribía.

El dato más antiguo relativo a un ensayo para construir máquinas de escribir se encuentra en la oficina de patentes de Inglaterra, habiéndose concedido una de éstas en el año 1714, a favor de Henry Mill, un conocido ingeniero inglés. En aquellos tiempos no era costumbre unir dibujos a las solicitudes de patentes; así es que sólo se conoce de este aparato la descripción que se hace en la Memoria; principalmente, que era una máquina con la que se pretendía “impresionar o transcribir letras separadas o, progresivamente, unas tras otras, como en la escritura ordinaria, y de tal forma que cualquiera que fuese el papel o pergamino apareciesen tan claras como en la imprenta “. Por esta breve descripción se ve que la invención de Mill envolvía la idea fundamental de la máquina de escribir, tal corno la conocemos hoy. No se han encontrado datos relacionados con la construcción de esta máquina, así que debernos pensar que esta primera tentativa fue abandonada y que la idea se perdió enteramente con el inventor, no apareciendo nada nuevo, en este sentido, hasta muchos años después. En 1784 se inventó una máquina con objeto de escribir en relieve para los ciegos. De esta máquina tampoco se tienen noticias, y su importancia parece dudosa.

La primera máquina de escribir americana

La primera máquina de escribir americana de que tenemos datos fue inventada por Williams Austin Burt, de Detroit, que en 1829 pidió la primera patente de esta clase en los Estados Unidos. Se la llamó " tipógrafo", estando las letras del alfabeto colocadas en un segmento circular y, correspondientes con las mismas, había unas muescas indicadoras de la situación de las letras. Una palanca que podía subir y bajar, o moverse lateralmente, llevaba una serie de tipos montados en otro segmento curvo, de suerte que cualquiera de ellos pudiera situarse en el lugar correspondiente del papel moviendo la palanca y comprimiéndola en la muesca índice. Aunque esta máquina escribía realmente su construcción era tosca y primitiva en extremo. Los datos de la patente, así como el modelo original de la máquina, fueron destruidos por un fuego en 1826; pero una copia de ella y de la Memoria se conservan en la oficina de patentes.

Primera máquina con teclas de palanca independientes

A Javier Progin, de Marsella, se debe la invención de la primera maquina de escribir en la cual aparecen teclas de palanca. Se la llamó máquina tipográfica y fue objeto de una patente en Francia en el año 1833. Esta máquina era muy primitiva y antiestética. Las palancas de las teclas se colocaban alrededor de una placa circular y con ellas se hacían girar los brazos de los martillos donde iban colocados los tipos, haciéndolos bajar o subir. Estos tomaban la tinta de una almohadilla o tampón dejando la impresión sobre el papel, fijo en la máquina. El conjunto de todas las palancas se movía sobre el papel al imprimirse cada letra.

Además de imprimir letras, esta máquina se dice fue empleada para escribir signos musicales y hacer matrices tipográficas .Datos de la oficina británica de patentes demuestran que en 1840 Alexander Bain y Thomas Wright utilizaron una máquina para imprimir los telegramas, y estos mismos son reconocidos como los inventores del sistema de imprimir empleado con este objeto. El aparato de Bain no dio resultado corno máquina de escribir.

Entre 1840 y 1850 se inventaron muchas máquinas de escribir en Inglaterra pero como muchos de los primeros intentos, se idearon para producir letras grabadas de la escritura de los ciegos o, más especialmente, con objeto de escribir los telegramas, y como tales métodos de transmisión telegráfica se abandonaron, estos inventos dejaron de interesar. Estas máquinas se fundaban en algunos de los principios de las modernas de escribir, pero ninguna pasó del período de experimentación.

En Estados Unidos de América, sin embargo, Charles E . Thurber, de Worcester, en Massachusetts, inventó y patentó en 1843 - 1845 una máquina que ejecutaba el trabajo como las actuales. Consistía en una rueda de tipos, operada por una serie de palancas con tipos, montadas alrededor de un gran círculo. Era grande y pesada, pero fue la primera en que se dispuso el carro móvil que lleva toda máquina moderna. También era lenta, aunque con ella se podía escribir bastante bien, y su modelo original está expuesto en el Museo de la Sociedad de Anticuarios de Worceseter .

Quizás el inventor que interesó mas hacia esta época fue Alfred E. Beach , editor del Scientific American, pues desde 1847 a 1856 hizo considerables esfuerzos y ensayos para producir una máquina práctica de escribir. Su primitiva máquina no tenía importancia, pero los artículos que aparecieron en la revista Scientific American incitaron y auxiliaron considerablemente a los que posteriormente se ocuparon del asunto.

La principal novedad de la máquina de Beach era que las barras porta-tipos convergían en un centro común, y esta disposición se ha adoptado en muchas de las máquinas inventadas desde aquella época. Tenía otras características excelentes, tales como los espacios marginales y entre líneas, dispositivo para el avance del papel y el timbre de aviso al terminarse la línea, todo lo cual representaba una marcada mejora sobre las máquinas anteriores.

Siguió a Beach S. W. Francis, un rico médico de Nueva York, que obtuvo patente por una máquina de escribir en la que se aplicaba un movimiento semejante al de las teclas de un piano para mover las barras de tipos colocadas en círculo, alrededor de un centro común. Así, al principio de Beach, de emplear una caja circular, alojamiento de las barras de tipos, Francis añadió el mecanismo del piano. La máquina era complicada y ocupaba bastante espacio y, aunque capaz de escribir bien, era demasiado costosa para aventurarse en su construcción comercial. Por tanto, nunca se puso en el mercado y de ella se construyó un solo modelo.

En 1843, Peter Foucault , un joven ciego, del Instituto de Ciegos de París, ideó una máquina que tuvo gran éxito para imprimir letras en relieve. Esta máquina de escribir atrajo extraordinariamente la atención y fue premiada con medalla de oro en la Exposición Internacional de Londres de 1851 . Se construyeron y utilizaron por largo tiempo estas máquinas en varias instituciones de ciegos en diferentes partes de Europa. Pero, sin embargo, no llegaron a ser de uso general.

La Hammond , cómodamente portátil .

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